El VIH se diagnostica mediante un simple análisis de sangre. Se extrae una muestra de sangre y se analiza en un laboratorio clínico pata detectar la presencia de anticuerpos
del VIH.
Anticuerpos anti VIH
Pruebas del VIH
Fases del VIH

Anticuerpos anti VIH
Los anticuerpos son proteínas producidas por las células del sistema inmunitario que combaten a los antígenos

. Los antígenos son partículas reconocidas como "extrañas" por el sistema inmunitario, como las bacterias, los virus y los parásitos. Cada anticuerpo es específico para un antígeno concreto. Así, si se detectan anticuerpos del VIH en la sangre, eso significa que el sujeto está infectado y que el cuerpo ha iniciado una reacción inmune contra el VIH por medio de la secreción de anticuerpos específicos.

Pruebas del VIH
Una prueba de detección rutinaria para el VIH se basa en la técnica ELISA (enzyme-linked immunosorbent assay). La sensibilidad y fiabilidad de esta prueba es alta, aunque no del cien por cien. Eso significa que, en caso de un resultado positivo, el diagnóstico debe confirmarse mediante una segunda prueba. Por coincidencia, ELISA puede detectar otros anticuerpos que no tengan nada que ver con el VIH y que estén presentes en la muestra de sangre.
Para identificar los anticuerpos como anticuerpos "reales" del VIH, se realiza una segunda prueba en la misma muestra de sangre mediante la técnica "Western Blot". Esta prueba visualiza la reacción de los anticuerpos frente a proteínas estructurales independientes del VIH.

Fases del VIH
La determinación de la fase del VIH es un paso importante de la valoración médica de aquellas personas que han dado positivo en la prueba del VIH. Implica valorar en qué medida ha afectado la infección al cuerpo. El sistema de fases se basa en los recuentos de células CD4 y en la aparición de algunas infecciones o enfermedades. Todo ello indica si la infección por VIH ha progresado a SIDA.
Al infectarse con el VIH, el virus invade un tipo de leucocito denominado CD4. El recuento de células CD4 mide el número de células CD4 en la sangre y es un buen indicador del estado de salud general y de la progresión del VIH. Cuanto menor sea el nivel de CD4, mayor es el riesgo de infección. Los adultos sanos tienen un recuento de CD4 que oscila entre 500 y 1450 células/mm³; un recuento inferior a 500 significa que el sistema inmunitario está dañado.
Según el recuento de células CD4, existen tres fases de la infección por VIH:
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Asintomática: recuento de células CD4 > 500/mm³
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Sintomática: recuento de células CD4 entre 200 y 499/mm³
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SIDA: recuento de células CD4 < 200/mm³