Cuanto mejor comprenda la terapia para el dolor que le recomienda el médico, más partido le sacará al tratamiento. No dude en plantear todas aquellas dudas que tenga.
En una sección anterior ya se ha apuntado una serie de cuestiones que pueden resultar útiles para describir el dolor con vistas al diagnóstico. Revise también las siguientes preguntas acerca del control del dolor a fin de estar preparado para hablar sobre este importante problema de salud con el médico.
-
¿Cuál puede ser la causa de mis síntomas de dolor?
Informe al médico acerca de los estados y las enfermedades que haya padecido últimamente así como de la medicación que haya tomado. El dolor puede ser un síntoma de otra enfermedad. Aún así, un paciente con dolor crónico debe entender que es posible que la causa del dolor ya no exista, y también que el movimiento y las actividades normales no son perniciosos, sino beneficiosos.
-
¿Es bueno aguantar el dolor?
No. Sentir dolor puede deteriorar aún más el estado físico y psíquico de los pacientes y empeorar la calidad de vida y la eficacia de los analgésicos
-
¿Hasta qué punto se puede aliviar el dolor?
La mayoría de los dolores se puede aliviar, aunque en algunos casos sea hasta un cierto punto y no en su totalidad.
-
¿Qué debo hacer si aparecen dolores, síntomas o problemas adicionales? ¿Qué tengo que hacer si sigo experimentando dolor intenso y persistente algunas veces?
Si experimenta dolor intenso y persistente a pesar de la medicación, informe al médico. Le podrá recetar una medicación adecuada.
-
¿Qué efectos secundarios voy a experimentar? ¿Van a desaparecer con el tiempo o necesito tomar medicación adicional para controlarlos?
Por ejemplo, si nota molestias en el estómago al tomar un AINE, el médico puede recetarle un fármaco que ayude a proteger el estómago. Al inicio del tratamiento con opioides, puede sufrir náuseas o vómitos. El médico puede recetarle un antiemético. Más tarde, puede padecer estreñimiento, lo que puede solucionarse con un laxante. Informe a su médico de cualquier síntoma que aparezca mientras tome la medicación.
-
¿Hay algo más aparte de tomar la medicación que pueda hacer para aliviar mi dolor?
Las opciones abarcan desde medidas preventivas, como la corrección o adaptación de una postura al sentarse, hasta la fisioterapia para mejorar la movilidad. En caso de dolor refractario, también pueden incluir la cirugía. Pregunte a su médico.
Si tiene alguna duda o necesita información, pida consejo a su médico.
El dolor puede hacer que se sienta triste, enfadado, vulnerable y solo o que albergue otras emociones negativas. Muchas personas han aprendido a controlar estas emociones por medio de asesoramiento profesional o grupos de apoyo al paciente. En primer lugar, pida a su médico un tratamiento para el dolor adecuado, pero pídale también ayuda para encontrar servicios de apoyo que le puedan resultar útiles.
Las personas respondemos al dolor de distintas maneras. Algunos incluso piensan que reconocer el dolor es una debilidad del carácter. Tenga en cuenta que el dolor es un estado médico que empeora si no se trata adecuadamente. Su dolor debe tratarse, del mismo modo que se tratan otros problemas médicos. Pero recuerde, es responsabilidad suya pedirle al médico que le ayude a controlar el dolor.