El VIH, acrónimo de virus de la inmunodeficiencia humana, es un virus que ataca lentamente al sistema inmunitario. Éste protege al cuerpo frente a las enfermedades, las infecciones y otros virus, así que si no funciona correctamente, deja de protegernos contra las infecciones y enfermedades a las que estamos permanentemente expuestos.
VIH y sistema inmunitario
Prueba del VIH
Progresión a SIDA

VIH y sistema inmunitario
El sistema inmunitario funciona como un mecanismo de defensa frente a bacterias, virus o parásitos potencialmente dañinos. La destrucción del sistema inmunitario que provoca el VIH da lugar a una mayor susceptibilidad frente a otras infecciones y trastornos inmunitarios, incluidos algunos tipos de cáncer.
En una fase más avanzada, una infección por VIH puede desembocar en SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), una serie de signos, síntomas y enfermedades a las que, en conjunto, se les llama SIDA.
El VIH/SIDA se está convirtiendo en una enfermedad crónica controlable gracias a la eficacia de la terapia antirretroviral de gran actividad (TARGA), que consiste en la combinación de tres o más fármacos antirretrovirales distintos, cuyo objetivo es conseguir que el virus no se replique.

Prueba del VIH
El médico dispone de varias pruebas para analizar la sangre, saliva u orina de una persona a fin de detectar signos del VIH. En la mayoría de los casos, se emplea una prueba o una combinación de varias a fin de obtener un resultado preciso. Según la prueba, existe un “periodo ventana” que oscila entre varios días y seis meses entre el momento en que una persona se infecta y el momento en que una prueba puede detectar el virus. La prueba del VIH/SIDA es confidencial y voluntaria y no se puede realizar sin el consentimiento del sujeto.

Progresión a SIDA
Muchas personas con VIH no enferman en varios años, aunque a medida que el virus progresa, puede dañar gravemente el sistema inmunitario. Cuando esto sucede, el VIH se convierte en SIDA. Una persona también tiene SIDA si contrae una enfermedad potencialmente letal que se llama infección oportunista.