Epilepsia

Según la "Epilepsy Foundation of America", la epilepsia es un estado físico que se experimenta cuando se produce un cambio repentino y breve en el funcionamiento habitual del cerebro. Cuando las neuronas no funcionan correctamente, la conciencia, el movimiento o las acciones de la persona pueden alterarse durante un breve lapso de tiempo. Estos cambios físicos son lo que se denomina ataque epiléptico. Es por eso que en ocasiones se dice que la epilepsia es un trastorno caracterizado por ataques. La epilepsia puede afectar a personas de cualquier edad, nacionalidad y raza.

Algunas personas pueden sufrir un ataque sin que ello signifique que sean epilépticas. Por ejemplo, muchos niños experimentan convulsiones a causa de la fiebre. Estas convulsiones febriles son uno de los tipos posibles de ataque. Otros tipos de ataque no clasificados como epilepsia incluyen los originados por un desequilibrio de los fluidos o las sustancias químicas corporales o por la desintoxicación del alcohol o los estupefacientes. Un único ataque no significa que una persona sea epiléptica.

EpilepsyLa mayoría de la gente conoce la epilepsia en su sentido más “espectacular”, como una enfermedad en la que el paciente sufre de los denominados "ataques". , que le hacen caer al suelo, temblar de forma incontrolada, echar espuma por la boca u orinar.

En la antigua Grecia se creía que la persona estaba poseída por espíritus demoníacos. Ese es el origen del término: “epilepsia” es una palabra griega que significa “siendo atacado”.

¿Qué es un ataque epiléptico?

En condiciones normales, las neuronas intercambian información (impulsos nerviosos) de una forma controlada y estructurada.

Un ataque epiléptico puede describirse como una súbita tormenta en el cerebro. Repentinamente se produce un fallo temporal de la red de conexiones entre los millones de neuronas existentes.
En el caso de los pacientes epilépticos, grandes grupos de neuronas comienzan a intercambiar información unos con otros al mismo tiempo. Esta actividad cerebral da lugar al ataque epiléptico. Afortunadamente, el cerebro es capaz de restaurar el orden por sí mismo, con lo que el ataque finaliza. Estos ataques pueden durar considerablemente más en unos pacientes que en otros.

Dependiendo de la ubicación en el cerebro, se producen varios fenómenos distintos de los que el paciente no suele ser consciente, aunque pueda serlo en algún caso. En el curso de un ataque, el paciente pierde el control sobre varias funciones corporales: algunas personas pierden el control de sus músculos, otras del proceso de pensamiento o de la vejiga. Existen varios tipos de ataques que van desde un deterioro de la conciencia que dura unos cuantos segundos a un ataque agudo con pérdida completa del conocimiento. Ésta es la forma “espectacular” de la epilepsia que suele conocer la mayoría de la gente.

¿Qué causa la epilepsia?

Más del 30 por ciento de los casos de epilepsia se atribuye a una falta de oxígeno durante el parto, graves heridas craneales, tumores cerebrales, envenenamiento, infecciones cerebrales o golpes. Algunas formas de epilepsia parecen tener un componente genético. No obstante, en la mayoría de los casos la causa es desconocida.